EL CASO XAVIER CLARES JEREZ: ENTRE JINAS, INTRATERRESTRES Y FRAUDE
El Ojo Crítico · · 20 min
Publicado en EOC nº 74
“En una mañana soleada de domingo, de septiembre del año 1985 Javier (Xavier) Clares Jérez de 23 años, fotógrafo, residente en Barcelona aunque natural de Almeria,, casado y sin hijos, se dirigió armado de dos de sus cámaras a la zona conocida como Parque del Corredor dispuesto a hacer un reportaje sobre la zona.” Este es el relato en primera persona sobre una de las historias más estrafalarias de los años 80 sobre una abducción y supuestos intraterrestres o Jins…
“Era temprano cuando accedí al dolmen, recorrí el entorno y me recreé en los canalillos de su piedra superior efectuados con toda probabilidad para evacuar la sangre de los sacrificios, unos restos de cera parecían decirme que aún hoy ,en las postrimerías del siglo XX continuaban celebrándose rituales en aquella piedra. Entre los árboles, a lo lejos, divisé la torre de la Iglesia de Santa Eulalia de Tapioles (de la que aún no sabía nada y que tantos quebraderos de cabeza me daría en un futuro inmediato), de pronto, como si surgiera de ninguna parte, una niebla espesa empezó a envolverlo todo, por lo que decidí dar por terminada la excursión antes de que tuviera dificultades en el angosto e irregular camino que debía recorrer. Descendí lo más rápido que pude hasta mi flamante 127 rojo, y lo que sucedió después difícilmente puedo explicarlo, bajaba despacio, dado lo escabroso de la pista, cuando de repente, el coche se aceleró sin que pudiera hacer nada por evitarlo, la velocidad, dada las condiciones, era realmente suicida y a duras penas podía controlar la dirección derrapando constantemente en las cerradas curvas. De repente, todo terminó, el vehículo desaceleró a los niveles normales mientras un sudor frío recorría toda mi espalda. Ni que decir tiene que en el primer taller que encontré hice revisar el coche, sin que nada justificara el anómalo comportamiento que tan sólo un rato antes había efectuado”.(sic)
A bordo de su automóvil y tras abandonar la carretera que desde Sant Celoni lleva a Vallgorguina Xavier se adentró en el monte atravesando el estrecho puente romano, poco más tarde dejando el vehículo a buen recaudo y armado con sus cámaras se dispuso a subir la escabrosa pendiente que le conduciría al dolmen de “Pedra Gentil”, de repente, algo extraño sucedió: una niebla grisácea comenzó a descender a jirones por la ladera, algo que no se correspondía ni con la época del año, ni con la hora, ni con la temperatura reinante…
Eran cerca de las 20’00 horas cuando Xavier llegaba a Barcelona. Dos cosas le sorprendían cuando ponía rumbo a su casa, el poco tráfico encontrado para ser domingo por la tarde, hora de retorno del fin de semana, y el hecho de ver las tiendas abiertas. Entró en su vivienda sonriendo, y la sonrisa se heló en sus labios cuando encontró a toda su familia muy alarmada, él no entendía nada hasta que su hermano le dio la solución: “Hoy es lunes, has estado fuera treinta y seis horas”.
Para Xavier sólo habían transcurrido algunas horas, al menos eso era lo que su cerebro recordaba… para él aquello era incomprensible. ¿Cómo en un supuesto caso de amnesia había estado deambulando tantas horas por la montaña? Todo se le antojaba irreal, sin sentido, pero al revisar sus cámaras descubrió que había cinco fotografías realizadas y él no recordaba haber hecho ninguna. Excitado ante la posibilidad de arrojar un poco de luz a aquella intriga se encerró en su laboratorio. A medida que las fotografías adquirían nitidez el nerviosismo de Xavier se convirtió en pánico, aquello que veían sus ojos fue calificado por él mismo como “imágenes demoníacas”. Y con el añadido al ver en su coche que marcaba haber realizado 250 Km.
Dos de aquellas fotografías mostraban unas garras y las otras tres unas deformadas caras. Mientras el pánico dio paso a una crisis de histeria, es cuando Xavier empezó a crear la hipótesis de que aquellos seres que mal se reflejaban en las fotos habían sido los artífices de su desaparición y habían utilizado sus cámaras.
A pesar de su teórico escepticismo ante los fenómenos extraños, pensó que el destino le estaba jugando una mala pasada haciéndole protagonista de un hecho paranormal.
Carole Ramis
Decidido a desentrañar aquel misterio se puso en contacto con Carole Ramis (ex bailarina austriaca) quien gozaba de gran popularidad. La investigadora quiso entender desde el inicio que se encontraba ante un caso de abducción y pidiendo ayuda al afamado ufólogo Antonio Ribera.
Ribera, tras hacer una evaluación sobre el extraño relato, optó por buscar el modo de eliminar la supuesta amnesia de Xavier, poniéndose en contacto con el Profesor Rovatti (Francisco de Asís Rovatti Heredia) conocido “parapsicólogo” y uno de los pioneros de la regresión hipnótica.
Por lo que se sabe, Xavier era una persona muy sugestionable y sin problema alguno Rovatti lo transportó al momento en que aquella extraña niebla apareció.
La transcripción de la regresión es la siguiente:
• Rovatti.- Quiero que me diga ¿A dónde va usted? • Javier.- A Vallgorguina.
• R.- Explíqueme alguna circunstancia del viaje.
• J.- Hay poco tráfico… voy entre 80 y 90 kilómetros por hora… llevo el depósito lleno, lo llené ayer… Hace buen tiempo.
(Las pausas son largas)
• R.- Siga carretera adelante. Quiero que me explique su llegada a Vallgorguina.
• J.- He salido del pueblo por la carretera que va al dolmen… he visto que han puesto un indicador en una madera. Tomo esa carretera… creo que he pinchado una rueda…
• R.- ¿Detiene Vd el coche?
• J.- No, no es una rueda. Hay una neblina, pero no sé que es… hace buen tiempo y sol … … me estoy durmiendo.
• R.- Duérmase. Recuerde que se duerme. Duerma, pero recuerde el sueño. ¿qué sueño? ¿Podrá recordarlo ahora?
• J.- Estoy durmiendo en el suelo… no he vuelto a entrar en el coche… me está cayendo como un líquido encima… es como pegajoso, muy asqueroso … … pero yo quiero entrar en el coche.
• R.- ¿Y, no puede?
• J.- No, está la puerta cerrada y las llaves fuera, pero no puedo cogerlas; no sé donde las he dejado… no sé por qué se ha puesto a llover.
• R.- ¿Llueve?
• J.- No, pero es pegajosa el agua que cae… no es agua…
• R.- ¿Es viscosa?
• J.- Pero yo quiero dormirme.
• R.- Duerma.
• J.- No, es que no puedo… no me deja el agua que cae. Seguro que no es agua… además se ha cubierto de nubes y todo…
• R.- Y ¿qué ocurre ahora? ¿Puede recordar?
• J.- Pues sí… suerte que el maletero está abierto… ahora estoy haciendo fotos con la caja (cámara fotográfica de placas).
• R.- ¿Qué fotografía? ¿Dígamelo?
• J.- Estoy fotografiando el cielo, la lluvia esa que cae… tengo miedo de que las placas se me estropeen, y además no quiero sacar la máquina (se refiere a su máquina nueva) se puede estropear… quiero irme dentro del coche y dar la vuelta…
• R.- ¿Lo hace?
• J.- No puedo, aunque el maletero está abierto no tengo las llaves… no puedo dar el contacto otra vez… además no me veo capaz de dar la vuelta…
• R.- ¿Qué hace usted?
• J.- Tengo que ir hasta arriba, con la caja claro, además no quiero llevar la máquina, no quiero que me la quiten … … es importante el carrete que llevo.
• R.- Siga, cuanto más hable más descansará.
• J.- Ya los estoy viendo.
• R.- ¿Cómo son?
• J.- No son los que yo veo. No se parecen en nada… además no me gusta su cara yo me quiero ir al coche otra vez … … no quiero seguir viéndolos… además no tengo porque ir con ellos.
• R.- ¿Y qué ocurre? ¿Qué ocurre?
• J.- Quieren que vaya… quieren ver como soy…
• R.- Bien
• J.-¡ Pero yo no quiero ir!
• R.- ¿Y qué hace usted?
• J.- No me gusta su cara… me hacen ir…¡ yo no quiero pero me hacen ir! …
• R.- ¿Cómo? ¿Cómo le obligan? Dígalo.
• J.- Parece que hay algo que me atrae… me van a hacer caer, porque estoy bajando por una pendiente que no quiero…
• R.- No tenga miedo.
• J.- Es que he tropezado.
• R.- Está usted protegido mientras esté a mi lado. Puede usted seguir.
• J.- Pero es que he tropezado en la pendiente
• R.- Bien.
• J.- Yo no quiero bajar tan abajo… no sé por qué me invitan a entrar… además a mi me dan miedo las cuevas… (jadea) y no se puede casi respirar… ¡es horrible! … y además ahora no puedo volver atrás… y encima se divierten.
• R.- ¿Por qué lo hacen?
• J.- No sé por qué me quieren hacer ir tan adentro… además a mi me da miedo la cueva… yo nunca había estado dentro de esta cueva… no sabía ni que existiera.
• R.- ¿Cómo está iluminada la cueva? Dígalo.
• J.- Se ve… parece que tiene una entrada de iluminación… pero está bastante oscuro… yo no quiero tumbarme a descansar… y me ahogo hay poco aire (jadea).
Francisco de Asís Rovatti
• R.- Tranquilo, tranquilo. Siga recordando.
• J.- Huele muy mal…
• R.- ¿Es un olor conocido?
• J.- No… y además está todo muy sucio… las paredes pegan … no sé ni donde para el coche ya… ni las llaves… además se han quedado con la caja … … ¡no la podréis abrir!
• CAROL (Interviene).- ¿Quién hace las fotos?
• J.- Están intentando abrir la caja, y se van a velar todas las placas… ¿Por qué son tan poco inteligentes? … no conocen el material fotográfico…
• R.- Se va a velar.
• J.- Claro que se va a velar… en cuanto la abran … menos mal que el otro ha dicho que no la abran … parece que entiende un poco más.
• C. R.- ¿En qué lenguaje hablan?
• J.- Están hablando como yo … los entiendo perfectamente.
• R.- ¿Oye su voz?
• J.- No, la estoy sintiendo dentro de mí.
• R.- ¿Qué pretenden con usted?
• J.- Pretenden ponerme no sé qué en el brazo, ni para qué… Pero yo no me voy a dejar, claro … si me hacen igual que con la entrada … yo tampoco quería entrar … … yo no quiero que me pongan nada … … … seguro que eso no lo vais a conseguir … ponerme … además yo entiendo de medicina un poco, eso parece un catéter … pero nunca había visto el sitio donde está conectado … además no me lo voy a dejar poner en la vena, eso seguro … porque esta tarde tengo que volver a Barcelona, tengo que adelantar un trabajo y no quiero quedarme aquí, y quiero salir de la cueva. Tengo que volver al coche … … yo no quería que me lo pusieran.
• R.- ¿Le inyectan o le extraen?
• J.- Parece que están sacando … una cosa …
• R.- ¿Tejido o líquido?
• J.- Es líquido y están llenando … eso que tienen ahí delante … no sé que es … … … no me gustan. No se parecen en nada a los que veo … son casi tan altos como yo, un poco menos, pero su cara es horrible.
• CR.- ¿Cómo van vestidos?
• J.- Están arrugados … no les veo ropa …
• CR.- ¿Llevan algo en la cabeza?
• J.- Parece que el que me la ha
puesto tiene pelo, pero los otros no …
• CR.- ¿Qué color?
• J.- Son grises … un gris muy sucio …
• CR.- ¿Qué edad parece representan?
• J.- Unos treinta años
• R.- Preste mucha atención a mi voz, siga profundamente descansando. Cuando despierte, cuando salga de este estado, recordará perfectamente el rostro de uno de ellos y lo dibujará. Ahora siga, siga profundamente descansando y siga reviviendo lo que ocurre.
• J.- Dan mucho asco, son como viscosos … además no quiero que me toquen … me están dejando como una cosa viscosa, un … …
• CR.- ¿Qué hacen?
• J.- Me están tocando los brazos … … y quiero que me saquen ya esto …
• CR.- ¿Le tocan la cabeza?
• J.- No, la cabeza no, los brazos … ¿pero por qué no puedo mover las piernas? … no me puedo incorporar a verlas … tienen un tacto asqueroso … y ahora encima me están enganchando algo en el brazo … ¿por qué no me dejarán ya tranquilo volver al coche? … no voy a poder ni moverlo luego … yo no quiero que me metan nada en el brazo, tengo que dibujar … ¡No quiero! ¿Quién va a conducir hasta abajo? Tú no sabes … no vas a poderte…
• CR.- ¿De dónde son? ¿de dónde son?
• J.- ¿Por qué no me lo quieren decir? … … ellos saben de dónde vengo yo … No existe ese planeta … yo no conozco ningún planeta que se llame Casiopea de esos que decís … … Aún no entiendo que hago yo aquí dentro … ni que queréis … ¿por qué estoy aquí, a ver? … no lo entiendo … cada vez me estáis confundiendo más y lo que me habéis metido en el brazo no me gusta nada. Si me quedan marcas lo van a ver … y nadie se lo va a creer … ¿Y por qué os interesa que nadie se crea lo que voy a contar? … además, yo no quiero contar nada a nadie … porque me van a tomar por loco, y yo no quiero … siempre he sido una persona muy seria y nunca me había pasado esto … … yo no creo que esté aquí dentro, no quiero creérmelo … lo tengo que estar soñando … … menos mal que cuando me despierte todo habrá pasado … yo no estoy aquí dentro y vosotros no existís … no me lo puedo creer.
Jina
Dibujo realizado por Xavier
• Carole.- ¿Sacan fotos con la caja, verdad? ¿Han sacado fotos?
• J.- ¡Me están haciendo fotos a mí! ¿y para qué las quieren?
• Carole.- ¿Con su caja?
• J.- Con mi caja y con mi cámara, además, no saben manejarla, la van a estropear y es muy cara … ¿por qué están intentando hacerme fotos? …
• Carole.- ¿Y qué explicación dan? ¿por qué le inyectan en el brazo?
• J.- Quieren sacarme algo pero no sé que es … les interesa, quieren hacer algo, otro como yo. Están locos, ellos sí que están locos
• Carole.- ¿Hay otros seres humanos ahí en la cueva?
• J.- Dicen que quieren hacer otro, otro que sea igual que yo …
• Carole.- Ah… ¿Un clon? ¿han dicho qué?
• J.- Quieren cambiarme
• Carole.- ¿Mentalmente?
• J.- Quieren hacer otro igual que yo, y a mi borrarme. Pero no lo van a conseguir, seguro que no, porque yo tengo más fuerza de voluntad que ellos. Lo que pasa es que me están haciendo dormir …
• R.- Duerme ahora
• J.- No … no quiero …
• R.- Duerme, si, descansa …
• J.- No quiero quedarme dormido … … tengo que volver … yo quiero a algunas personas y si hacen otro como yo …
• Carole.- ¿se pueden confundir?
• J.- Es lo que quieren
• Carole.- ¿Es usted ahora Xavier?
• J.- Claro que soy yo. Estoy seguro que no lo van a conseguir, aunque me hayan sacado eso no lo conseguirán … yo me acuerdo de quien soy, y sé lo que tengo que hacer ahora …
• Carole.- ¿Qué va a hacer?
• J.- Cogeré mi coche y lo llevaré a limpiar.
• Carole.- ¿Por qué? ¿Está sucio?
• J.- Si creo que sí.
• Carole.- ¿Por qué?
• J.- No sé … se ha ensuciado cuando ha caído algo pegajoso encima del capó.
• Carole.- ¿Sí?
• J.- Si, era grasiento y asqueroso … encima se me han comido el bocadillo que yo traía …
• Carole.- ¿Dónde? ¿en qué sitio se lo han comido?
• J.- Detrás del coche … han entrado no sé por dónde, porque está todo cerrado menos el maletero … ¡Son tan repulsivos! Voy a tener que subir a lavar las fundas, éstas las he de lavar sin falta, y no quiero dormirme esta noche. Voy a pasarme toda la noche trabajando … … si me duermo seguro que vienen con el otro.
• Carole.- ¿Para qué quieren hacer este otro?
• J.- Quieren cambiarme
• Carole.- ¿La mentalidad de usted?
• J.- Y la persona
• Carole.- ¿A toda la persona y la mentalidad?
• J.- Con el mismo físico otra persona va a haber, y no quiero que lo consigan …
• Carole.- ¿Pero ese otro Xavier, puede ser positivo o…
• J.- No lo sé
• Carole.- …negativo?
• J.- Pero si viene el otro yo me moriré, no quiero.
• R.- ¿Quién le corta el cabello?
• J.- ¡Me lo están cortando ellos! … yo no puedo levantar la cabeza …
• R.- ¿Para qué?
• J.- Quieren copiarlo …
• R.- Bien, Xavier, ahora descansa, descansa …
• J.- ¿Pero por qué quieren copiarse mi pelo?
• Carole.- ¿Tiene algo que ver con los otros amigos suyos pequeñitos?
• J.- No; los otros no quieren, me lo están diciendo … no les gusta lo que está pasando.
• Carole.- ¿Por qué no intervienen?
• J.- ¡Es un secuestro! No pueden, no les dejan entrar
• R.- ¿Cómo sale usted de la cueva?
• J.- Me sacan
• R.- ¿Cómo?
• J.- Yo ya estoy sentado en el coche …
• R.- ¿Y hacia dónde va ahora?
• J.- Pero me falta el pelo … … mira, me faltan las llaves y no sé como entrar en el coche siquiera … sólo sé que detrás mío hay otro igual que yo, y no soy yo, y no es el espejo, ¿eh? Me he girado y lo he visto, está sentado en mi coche …
• Carole.- ¿Dónde están las migas?
• J.- Sí
• Carole.- ¿Hay un Xavier igual como usted?
• J.- Va vestido igual que yo y todo, y lleva el pelo largo, no como yo. No puede ser un reflejo mío, yo llevo el pelo corto ahora y no sé por qué, yo no he ido al barbero.
• Carole.- ¿Y este otro Xavier, va con usted en el coche?
• J.- Ahora estamos entrando en la autopista y se ha pasado delante.
• Carole.- ¿Está sentado al lado de usted?
• J.- Está aquí.
• R.- ¿Y qué dice?
• J.- No dice nada sólo se ríe.
• R.- ¿Usted no le pregunta nada?
• J.- No, porque parece mi hermano gemelo, va vestido igual que yo y todo.
• R.- ¿Qué hace con él, lo hace bajar?
• J.- ¡Pero está al revés! …
• R.- ¿Sí?
• J.- Está hecho al revés que yo. Es un reflejo.
• R.- Sí. Cómo si estuviera delante de un espejo con más…
• J.- ¡Sí, pero está vivo!
• R.- ¿Qué hace con él?
• J.- ¡Anda Dios! está conmigo, ¿no lo ve?
• R.- ¿Ahora?
• J.- Me está acompañando en el coche, estamos en el coche …
• R.- ¿Cuándo baja del coche?
• J.- Mira, lo voy a dejar ahora aquí en la calle Vallespir, me lo ha dicho él.
• R.- ¿Vallespir, esquina a…?
• J.- Esquina Condes de Bell-lloch.
• R.- Justo
• J.- Tiene que irse a su casa. Yo tengo que irme a trabajar … … además lo han visto bajarse … me acabo de encontrar con mi vecino …
• R.- Sí
• J.- Pero no me ha dicho nada, ni le ha dicho nada, ni el otro habla … no sé siquiera si sabe hablar, ni me creo lo que está pasando, no puede ser hombre, yo estoy soñando. Además, hoy es domingo y las tiendas están abiertas ¿sabe, por qué? ¿Pero por qué están abiertas las tiendas hoy? Hoy es domingo … son las seis de la tarde …
• R.- Bien. Ahora, Xavier, vuelve usted a estar aquí, a mi lado…
Vayamos por partes:
-La regresión* -”En una regresión hipnótica lo que se persigue es revivir o visualizar los hechos, en una situación tan traumática como la descrita, lo normal, es que el sujeto se hubiera dejado arrastrar por el pánico, cosa que no sucede, muy al contrario se muestra sereno y más pensando o recordando que visualizando un hecho, el relato parece proceder más de un ejercicio de memoria que de algo que está viendo en esos momentos. De hecho las numerosas pausas parecen más bien un ejercicio de introspección, y la forma recurrente con que acude a la palabra “además” no sugieren más que el reforzamiento de un recuerdo al que accede en ese momento”.
-”En un estado hipnótico tan profundo como para permitir la regresión, el “transfer”(vinculo de dependencia que se crea entre el hipnotizador y el sujeto) se produce estando éste último en una realidad lejana a su entorno inmediato, sin embargo ,esta sesión parece de “café para todos”, la señora Rámis interviene preguntando al sujeto, y éste la oye y le contesta, lo que sugiere que su trance no es realmente profundo, si fuera así sólo obedecería a las órdenes del hipnotizador, y en ningún caso éste le ordena que escuche o responda a la Sra. Rámis”.
-”La Sra. Carole Rámis actúa no sólo como elemento perturbador de la regresión sino también contaminador de la misma, ya que sus preguntas en muchas ocasiones intentan encaminar al sujeto a un terreno que por la razón que sea era de su interés (¿Pero ese otro Xavier, puede ser positivo o…) (¿Sacan fotos con la caja verdad? ¿Han sacado fotos?) en ese momento Javier no estaba hablando para nada de fotos, es la propia Carole quien lo saca a colación”.
-”No debemos olvidar que la Sra. Rámis no tenía la complacencia de sus colegas Ufólogos, es más algunos la tacharon de farsante”.
-”Javier ante la terrible situación que está viviendo parece más preocupado por nimiedades, como la suciedad de su coche que tenía que lavar, que por su propia supervivencia”. * Obtenido de : (irohe.blogspot.com.es)
Croquis realizado por Xavier Clarés
Xavier Clarés Jerez
- El Clon. De vuelta a casa dijo ver que en el interior del vehículo había una segunda persona, y mirando por el retrovisor interior observó que en los asientos de atrás estaba “El mismo”. Alguien era su viva imagen, su otro yo, un ser que presentando las mismas facciones, los mismos rasgos e incluso la misma ropa que Javier, le resultaba completamente extraño y diferente. Era el negativo de su imagen, es decir: el bolsillo de la camisa Hawaiana que Javier tenía en el lado derecho, en el otro personaje estaba en el izquierdo, la raya del peinado estaba en el lado contrario, etc. Estuvo en el coche hasta que el “clon” le dijo donde tenía que parar para bajarse (la avenida Diagonal de Barcelona)
-El entorno. -No existe ninguna cueva ,cavidad o gruta en las inmediaciones o cercanías del dolmen , como dice que se le llevo.
-Corre el rumor ,pero es algo no constatado en Vallgorguina ,que en la desmantelada iglesia de Santa Eulalia de Tapioles, situada a unos cientos de metros del dolmen , entre las década de los 80 y 90 eran lugares de prácticas Satanistas , y por ello ,hay quien relaciona las supuestas reuniones de adoradores a Satán , y visualizándolos bajo una indumentaria de oscuros hábitos encapuchados quienes podrían dar la solución a este caso. Hay quien ha adoptado la creencia que pudo ser drogado a base de LSD (Dietilamida del Acido Lisérgico) droga que actúa en cuatro fases:
Difuminación de la realidad, ensombrecimiento de los colores.
Llamada de meseta, aparecen visiones fantásticas y alucinaciones visuales.
El tiempo parece que se detiene y se experimenta una especie de traslación a otro mundo.
El tema de las drogas se sustenta por el teórico empleo de sustancias psicotrópicas en reuniones de tipo chamánico, akelarres, etc.., Pues en la sesión de hipnosis cabe recordar que Xavier dice que: “Le inyectan algo o le extraen algo del cuerpo”.
Las Cámaras de fotos.
Se sabe que llevó dos cámaras, una Olympus de 35mm ASA100 DIN21 (lo que hoy es ISO 100/21), para diapositivas en color (Ekta Chrome) y una cámara de artesanal de caja de placas que había hecho el mismo.
Una de las cosas en tener en cuenta, es que era fotógrafo y dibujante, y junto con su hermano José María regentaban un estudio de dibujo y fotografía. Y dos, las fotografías eran de una calidad pésima para ser efectuadas por una cámara profesional. Las caras por la Olympus y las manos/garras por la artesanal.
Cualquier profesional de los años 80 podía hacer trucajes para hacer fotos similares a las que “obtuvo” Xavier,y hay una cosa curiosa si observamos las imágenes de las caras/rostros,son de un gran parecido a las láminas del test de Rorschar, pues son manchas sin volumen aparente.
El trayecto.
En el estudio que hizo Ribera sobre el caso hay un detalle que hay que tener muy en cuenta:
Estuvo fuera de casa 36h
Xavier C , por lo visto era una persona muy meticulosa y anotó los km antes de partir a Vallgorguina, de esto se sabe que hizo 250 Km y su depósito que dijo haber llenado antes de salir cuando regresó a casa estaba vacío.
Desde Barcelona a Vallgorguina hay sobre unos 40 km.,pero el dijo tener en su cuantakilómetros un total de 250 Km realizados al llegar a su casa.
Esto nos abre una duda ¿Los seres de Vallgorguina lo abdujeron dándole un paseo en coche?¿Fue realmente Xavier a Vallgorguina? y como conocedores de la zona ¿Como que siendo la pieza más importante de la zona el dolmen, no hay foto alguna que avale el haber estado allí?
Las pruebas psicológicas.
-La doctora María Blanch Cardoner, realizó pruebas a Xavier dando como resultado que este tenía un coeficiente de inteligencia superior a la media, y concluyendo que era una persona equilibrada y tranquila, sin desviaciones psicóticas pero con tendencia a la confabulación y la mentira.
Informe Dra. Blanch
La cuestión es: ¿Que le pasó a un joven de 23 años, casado, sin hijos, y desaparecido durante 36h, un domingo de Septiembre de 1985?
Juankar Moreno
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